martes, 6 de septiembre de 2011

Socialismo

¿Por qué fracasa el Socialismo?

Un reconocido profesor de economía de la Universidad norteamericana Texas Tech alegó que él nunca había suspendido a uno de sus estudiantes pero que, en una ocasión, tuvo que suspender la clase entera.
Cuenta que esa clase le insistió que el socialismo sí funcionaba, que en este sistema no existían ni pobres ni ricos, sino una total igualdad.

El profesor les propuso a sus alumnos hacer un experimento en clase sobre el socialismo: Todas las notas iban a ser promediadas y a todos los estudiantes se les asignaría la misma nota de forma que nadie sería
suspendido y nadie sacaría una E (excelente).

Después del primer examen, las notas fueron promediadas y todos los estudiantes sacaron B. Los estudiantes que se habían preparado muy bien estaban molestos y los estudiantes que estudiaron poco estaban contentos.

Pero, cuando presentaron el segundo examen, los estudiantes que estudiaron poco estudiaron aún menos, y los estudiantes que habían estudiado duro decidieron no trabajar tan duro ya que no iban a lograr obtener una A; y,¡ así, también estudiaron menos. ¡El promedio del segundo examen fue D! Nadie estuvo contento.

Pero cuando se llevó a cabo el tercer examen, toda la clase sacó F: ¡suspensos a todos!

Las notas nunca mejoraron. Los estudiantes empezaron a pelear entre si, culpándose los unos a los otros por las malas notas hasta llegar a insultos y resentimientos, ya que ninguno estaba dispuesto a estudiar para que se beneficiara otro que no lo hacía.

Para el asombro de toda la clase, ¡Todos perdieron el año! Y el profesor les preguntó si ahora entendían la razón del gran fracaso del socialismo. Es sencillo; simplemente se debe a que el ser humano está dispuesto a sacrificarse trabajando duro cuando la recompensa es atractiva y justifica el esfuerzo; pero cuando el gobierno quita ese incentivo, nadie va a hacer el sacrificio necesario para lograr la excelencia.

Finalmente, el fracaso será general.

Nota: Winston Churchill, premio Nobel en 1953 dijo:
"El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo de los ignorantes, la predica de la envidia, su misión es distribuir la miseria de forma igualitaria para el pueblo. "

Para terminar una cita de la ex-primer Ministra Británica Margaret Thatcher:

"El socialismo fracasa cuando se les acaba el dinero.... de los demas"

Y pregunto yo... a bote pronto....¿Conoces algún tiempo y pais en el que se pueda aplicar la frase magistral de la ex-primer Ministra Británica Margaret Thatcher?

lunes, 5 de septiembre de 2011

Zapatero



Extraordinario artículo que reproduzco íntegro, a pesar de no estar de acuerdo en esos detalles que ya os podéis imaginar. El último párrafo es demoledor

Artículo de Arturo Pérez Reverte en ABC 24 de agosto 2011

No quiero, señor presidente, que se quite de en medio sin dedicarle un recuerdo con marca de la casa. En esta España desmemoriada e infeliz estamos acostumbrados a que la gente se vaya de rositas después del estropicio. No es su caso, pues llevan tiempo diciéndole de todo menos guapo. Hasta sus más conspicuos sicarios a sueldo o por la cara, esos golfos oportunistas -gentuza vomitada por la política que ejerce ahora de tertuliana o periodista sin haberse duchado- que babeaban haciéndole succiones entusiastas, dicen si te he visto no me acuerdo mientras acuden, como suelen, en auxilio del vencedor, sea quien sea. Esto de hoy también toca esa tecla, aunque ningún lector habitual lo tomará por lanzada a moro muerto. Si me permite cierta chulería retrospectiva, señor presidente, lo mío es de mucho antes. Ya le llamé imbécil en esta misma página el 23 de diciembre de 2007, en un artículo que terminaba: «Más miedo me da un imbécil que un malvado». Pero tampoco hacía falta ser profeta, oiga. Bastaba con observarle la sonrisa, sabiendo que, con dedicación y ejercicio, un imbécil puede convertirse en el peor de los malvados. Precisamente por imbécil.

Agradezco muchos de sus esfuerzos. Casi todas las intenciones y algunos logros me hicieron creer que algo sacaríamos en limpio. Pienso en la ampliación de los derechos sociales, el freno a la mafia conservadora y trincona en materia de educación escolar, los esfuerzos por dignificar el papel social de la mujer y su defensa frente a la violencia machista, la reivindicación de los derechos de los homosexuales o el reconocimiento de la memoria debida a las víctimas de la Guerra Civil. Incluso su campaña para acabar con el terrorismo vasco, señor presidente, merece más elogios de los que dejan oír las protestas de la derecha radical. El problema es que buena parte del trabajo a realizar, que por lo delicado habría correspondido a personas de talla intelectual y solvencia política, lo puso usted, con la ligereza formal que caracterizó sus siete años de gobierno, en manos de una pandilla de irresponsables de ambos sexos: demagogos cantamañanas y frívolas tontas del culo que, como usted mismo, no leyeron un libro jamás. Eso, cuando no en sinvergüenzas que, pese a que su competencia los hacía conscientes de lo real y lo justo, secundaron, sumisos, auténticos disparates. Y así, rodeado de esa corte de esbirros, cobardes y analfabetos, vivió usted su Disneylandia durante dos legislaturas en las que corrompió muchas causas nobles, hizo imposibles otras, y con la soberbia del rey desnudo llegó a creer que la mayor parte de los españoles -y españolas, que añadirían sus Bibianas y sus Leires- somos tan gilipollas como usted. Lo que no le recrimino del todo; pues en las últimas elecciones, con toda España sabiendo lo que ocurría y lo que iba a ocurrir, usted fue reelegido presidente. Por la mitad, supongo, de cada diez de los que hoy hacen cola en las oficinas del paro.

Pero no sólo eso, señor presidente. El paso de imbécil a malvado lo dio usted en otros aspectos que en su partido conocen de sobra, aunque hasta hace poco silbaran mirando a otro lado. Sin el menor respeto por la verdad ni la lealtad, usted mintió y traicionó a todos. Empecinado en sus errores, terco en ignorar la realidad, trituró a los críticos y a los sensatos, destrozando un partido imprescindible para España. Y ahora, cuando se va usted a hacer puñetas, deja un Estado desmantelado, indigente, y tal vez en manos de la derecha conservadora para un par de legislaturas. Con monseñor Rouco y la España negra de mantilla, peineta y agua bendita, que tanto nos había costado meter a empujones en el convento, retirando las bolitas de naftalina, radiante, mientras se frota las manos.

Ojalá la peña se lo recuerde durante el resto de su vida, si tiene los santos huevos de entrar en un bar a tomar ese café que, estoy seguro, sigue sin tener ni puta idea de lo que vale. Usted, señor presidente, ha convertido la mentira en deber patriótico, comprado a los sindicatos, sobornado con claudicaciones infames al nacionalismo más desvergonzado, envilecido la Justicia, penalizado como delito el uso correcto de la lengua española, envenenado la convivencia al utilizar, a falta de ideología propia, viejos rencores históricos como factor de coherencia interna y propaganda pública. Ha sido un gobernante patético, de asombrosa indigencia cultural, incompetente, traidor y embustero hasta el último minuto; pues hasta en lo de irse o no irse mintió también, como en todo. Ha sido el payaso de Europa y la vergüenza del telediario, haciéndonos sonrojar cada vez que aparecía junto a Sarkozy, Merkel y hasta Berlusconi, que ya es el colmo. Con intérprete de por medio, naturalmente. Ni inglés ha sido capaz de aprender, maldita sea su estampa, en estos siete años.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Happy birthday, Freddy, wherever you may be...

No podría hacerlo mejor, así que no lo voy a intentar.
Instrucciones:
1.- Entrar en Google (sólo hoy, 5 de septiembre)
2.- Donde pone Google, dar al botón de play
3.- Esperar unos segunditos

De todas formas, no me resisto a poner otra canción. Esta es la primera vez que oí la voz de Freddie Mercury. Una de las películas que más me han gustado de siempre, con una de las mejores bandas sonoras de la historia, y responsable de mi incondicional adicción a Queen.
Disfruting plis...

sábado, 3 de septiembre de 2011

Survive

Para los Cuatro Jinetes del Apocalipsis...

Impertinente

Hoy hemos tenido la reunión informativa de los padres con la profesora del cole. Es el segundo año que funciona el colegio, y tenía entendido que se han duplicado los niños, así que pensaba que seríamos muchos padres nuevos, como nosotros.
Llegamos y nos sentamos. En las sillitas de los niños de 4 años, en el aula. Desrriñonaos. Entra la profe, se presenta, apenas dice buenas tardes cuando empieza a protestar una señora. Que a ella no le ha llegado el email que nos ha convocado a los demás allí (creo que si yo hubiera tenido que mandar los emails, a ésta tampoco se lo habría mandado). Que si la ha avisado el papá de Zutanito. Que hay que ver, que qué falta de todo, que esto, que lo otro, que lo de más allá. La profesora, una chica de 30 años, ha salido bastante airosa (yo la hubiera mandado a la miér...coles) , explicando que ella no ha enviado los correos, que por favor todo el que no hubiera recibido el email apuntara su correo en una lista, la ha aplacado más o menos.
Acto seguido, la profe empieza a decir que va a pasar lista para ver los padres que faltan, puesto que ella al parecer sólo estuvo un par de meses el curso pasado por motivos de salud. No la ha dejado seguir. La misma tía ha empezado a informarle de que su sustituta era majísima, que no tuvieron ningún problema con ella, y "no sé si sabrás, pero recogimos firmas para que Paula no se fuera, y nos ha parecido fatal que no esté este año". En mi barrio esto se llama ir haciendo amigos.
Continuamos, explicando que el calzado de deporte se pone y se quita en el cole. De nuevo esta tía.
- Mi Pablo lleva unas cositas de goma entre los dedos de los pies, hay que ponérselos si se cambia de calzado. Paula siempre se las ponía. ¿Me dirás que se las vas a poner tú?
De nuevo la profesora explica que por supuesto, que si hay que ponérselo, se le pone. Faltaría más. Encomiable paciencia.
Siguiente tema. El zumito de media mañana. Este año se suspende el zumito de media mañana, porque es un follón conseguir que 25 niños de 4 años se tomen el zumo, el bocata o la fruta (cada uno lo que su mamá decida mandar) sin tirar, manchar o compartir. Por supuesto, hay niños con alergia a esto o a lo otro, con lo cual hay que vigilar lo que trae cada uno. Que no le de a nadie. Convencerlos de que se lo tomen. En fin, que no. Que por favor, vengan los niños bien desayunados. La mamá de Pablo:
- Pues es que Pablo es muy mal comedor, y desayuna fatal, y por eso mismo le mando el zumo, porque además come poquísimo luego...
- Pablo come estupendamente en el comedor, y siempre acaba el primero.
La profe ha decidido devolverla donde más duele, con perfectos modales y una sonrisa encantadora.
La madre de Pablo no se deja achicar, ni mucho menos:
- Pues a ver qué me voy a creer yo, porque Pablo me cuenta que sale del comedor con la boca llena de comida y la escupe en el retrete...
Ahí ya estábamos la mayoría ansiosos de darle a Pablo dos bofetadas y a su madre otras dos. La profe, no. Ya pisa terreno seguro.
- No pensarás que voy a inspeccionar la boca a cada niño cuando sale del comedor, ¿no?
Es evidente, hasta para la mamá de Pablo, que el planteamiento es absurdo... Se rinde.
Por fín puede meter baza alguien que no es la petarda esta. Una mamá (normal) levanta la mano, espera a que le den la palabra y explica que a los que somos nuevos nos gustaría saber cosas mucho menos interesantes, como si hay mochila, qué zapatos y qué abrigo, dónde se recoge a los niños...  La madre de Pablo recupera protagonismo:
- Pues me vas a tener que dar el niño diez minutos antes, porque si no llego tarde al trabajo.
Ha pillado a la profe con el paso cambiado. Abre la boca para pedir explicaciones y la mamá de Pablo remata:
- Paula no me puso ningún problema...
No lo pude soportar más, y abandoné la reunión.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Buenísimo

Qué bellas son tus tiendas (QBSTT, según don Javier) publica esto ayer en su blog.
Es genial

jueves, 1 de septiembre de 2011

Consejo educativo (muy práctico)

La mayoría de la gente considera hoy en día que pegarle un tortazo a un
niño no es apropiado.
Yo he probado otros métodos para controlar a mis hijos cuando tienen "uno
de esos días" y uno que me resulta muy efectivo es simplemente llevar al
niño a dar una vuelta en coche.
Durante el rato que dure la vuelta, no hablamos y le dejo tiempo para que
reflexione sobre su comportamiento.

No se si se trata de las suaves vibraciones del vehículo mientras se
desplaza, o simplemente el hecho de que el niño se aleja por un rato de
las distracciones habituales: tele, videojuegos, ordenador, etc. El caso
es que mis hijos, después de la vuelta en coche, están muchísimo mas
tranquilos.
Creo que el contacto visual que tenemos durante todo el tiempo es lo que
realmente consigue estos resultados tan buenos.
Aquí os mando una de las fotos que hice durante una de estas sesiones, por
si queréis imitar la técnica.